Fue naranja, no rojo

Cinco minutos del primer tiempo. Lucas Volken habilita a Jonathan Morán, quien enfila solo hacia el arco que da a la calle Uruguay. Guillermo Ferreyra, quien todavía no había tocado el balón, se despediría del clásico sin hacerlo. En su desesperación por impedir que el delantero de Deportivo Roca grite su primer gol en el torneo, el arquero de Independiente le juntó los tobillos al Chengue en la medialuna y correctamente vio la roja. A partir de ahí, el Naranja supo que el partido no se le podía escapar.

Río Negro

Y así fue. El Depo venció 3-1 al Rojo en el Luis Maiolino, sigue invicto en el campeonato y reafirmó su posición de escolta (11 unidades), aprovechando que en Santa Rosa el líder Belgrano (12) cayó 1-0 ante Deportivo Madryn.

Todo lo que había planeado el DT de Independiente, Gustavo Coronel, se desvaneció en un puñado de minutos. Por el contrario, a su colega Diego Landeiro las cosas se le simplificaron porque tuvo que despreocuparse de lo que podría generar Orlando Porra, quien tuvo que dejar la cancha para que pudiera ingresar Nicolás Peralta a custodiar el arco neuquino.

Al comienzo a Roca le costó hacer valer el hombre de más. Independiente se movió bien, con Manolo Berra como referente en el mediocampo, y por momentos le quitó el balón al local. Incluso Mauricio Villa, de media vuelta en el área, estuvo cerca de adelantar al Rojo.

Pero llegando a la media hora, una falta a Volken en la puerta del área derivó en un tiro libre que tomó Maxi Prioreschi. El Ruso le pidió el disparo a Guillermo Aguirre y la clavó en un ángulo. Fue el quiebre de un partido que de ahí en más fue definitivamente del Depo.

Para el complemento, Landeiro adelantó más a Pachorra Castro y Alexis Cire, el reemplazante del lesionado Alejandro Monsalve, y ya tanto Berra como Leandro Teijo no tuvieron tanta libertad para manejar el balón.

Con Roca como dominador, las situaciones favorables no tardaron en aparecer. Primero lo tuvo Castro de cabeza luego de un centro de Jonathan Valenzuela. Otro envío del Pocho, esta vez para Diego Guevara quien no estuvo certero, y poco después una guapeada de Jonathan Morán, quien le robó el balón a Artaza, terminó con un disparo del Chengue, salvado por Peralta.

Sin embargo, el arquero Rojo no pudo impedir a los 28' la segunda caída de su valla. Guevara le escapó a la marca de Nicolás Alegría metió el centro y por el primer palo apareció Lucas Volken, quien apareado por la marca, pudo meter el botín y cortar con la sequía goleadora de los delanteros naranjas, quienes aún no habían podido marcar en este torneo.

Para Volken fue especial porque reaparecía como titular desde que se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla, en septiembre del año pasado.

Antes del final, Volken peleó una pelota en la puerta del área, aprovechó la desinteligencia entre Pirotta y Peralta para que la jugada derivara en Guevara, quien coronó con un gol su gran actuación en el clásico de ayer.

En el cierre, Mauricio Villa decretó el tanto del honor para el Rojo, a quien el partido se le desnaturalizó apenas comenzado. Al Depo no le importó, hizo lo que tenía que hacer y sigue al acecho de la vanguardia en el Grupo 1.