Se acercaba el fin de la mítica década del 80 y una particular historia, que llegó desde Venado Tuerto, se metió en los corazones futboleros de una época en donde la Selección Nacional y los clubes grandes acaparaban titulares…
«La biblioteca que migró al fútbol» forma parte del libro de crónicas de Juan Mascardi Ni tan héroes, ni tan locos, ni tan solitarios. Aquí, una historia tan inverosímil como encantadora.

Los ex jugadores se disfrazan de jugadores. El ropaje es anacrónico. Camiseta mitad amarilla y mitad roja cruzada en diagonal, pantalones a discreción, pompones en las medias, zapatillas para algunos, para otros botines usados. Se reencuentran y se cambian en un vestuario ajeno. Dos décadas después pretenden entonar los viejos cánticos. Desafinan con el ritmo de Sobreviviendo del cantautor Víctor Heredia. Le cambian la letra:
«Tomamos vino puro en damajuana
y los boludos dicen que es marihuana…»
Luego, el anti-insulto, la canción que desconcertaba a los rivales.
«Ay qué ordinarios
son los contrarios
ellos tocan el bombo con la manguera,
eso a nosotros si nos desespera»
Salen a la cancha. Hay menos de veinte simpatizantes desperdigados en las gradas de madera y cuatro banderas: ‘Enamórese’, ‘La vida ataca a los molinos’, ‘San Eduardo contigo puedo’ y ‘Tristeza aquí no entrás’. El viejo director técnico Dionisio Rubio, un ex comisario que abandonó la Policía de Santa Fe por no aceptar las órdenes criminales que emitía la cúpula de la fuerza durante la dictadura de Jorge Rafael Videla, habla. Les habla.
“Hoy es un día histórico para el fútbol. Esto es muy hermoso porque nos volvemos a encontrar después de veinte años. Ustedes fueron verdaderos cracks, jugadores que convocaban hinchas de otros clubes que venían a verlos”.
Dionisio se agacha y abre una canasta.
“Nuestro símbolo de paz y libertad fue la paloma”.

En efecto, la casaca alternativa de la Biblioteca Ameghino era blanca, lisa con una paloma en el pecho. De la canasta salen un puñado de aves. La escena es surrealista. Los pájaros vuelan. Los jugadores aplauden. El DT vestido de DT continúa con el simulacro y da una brevísima charla técnica. Nosotros tratamos de grabar con tres cámaras la mayor cantidad de detalles, gestos y sonidos. Somos los responsables del disfraz. Deseamos contar la historia de la biblioteca transformada en equipo de fútbol y sugerimos una consigna casi como una exigencia: si el equipo se reencuentra deben jugar vestidos de jugadores. En la propuesta decimos “vestidos”, jamás “disfrazados”. El simulacro crece, los actores actúan y se apropian de su pasado.
El texto completo: http://www.carlossviamonte.com.ar/2019/07/la-historia-de-la-biblioteca-que-se.html
Biblioteca Ameghino: Cultura y Fútbol
La particular historia en PDF:
https://es.scribd.com/document/475711670/Biografias-BP-F-Ameghino-Venado-Tuerto-Santa-Fe-pdf
Ver la ficha de «La Biblio», recientemente actualizada en nuestra página:
https://www.futbolinterior.com.ar/escudos/ppal/ampesc.php?cod=3062&idpcia=20
